Con profunda emoción y un firme compromiso con la memoria, el grupo IAJAD organizó un homenaje a las víctimas del atentado del 7 de octubre, bajo el título «A pesar de todo: cantamos y bailamos».
El evento se propuso como un espacio de reflexión, recuerdo y gratitud hacia los jaialim que perdieron la vida defendiendo a Israel durante uno de los episodios más dolorosos de su historia reciente.
El acto comenzó con las palabras del Dr. Claudio Presman, Presidente de la Institución, quien realizó un conmovedor repaso de los hechos ocurridos ese trágico día. Presman no sólo destacó la brutalidad del ataque, sino también cómo el antisemitismo resurgió con fuerza en distintas partes del mundo a raíz del conflicto. En un llamado a la acción, instó a los presentes —y a toda la comunidad— a permanecer unidos, a trabajar con compromiso y armonía para reconstruir una Hebraica fuerte, inclusiva y representativa de los valores que la fundaron.
El Dr. Presman concluyó con un mensaje de esperanza por el pronto regreso de los 48 secuestrados que aún permanecen en cautiverio. En sus nombres y en memoria de quienes ya no están, la comunidad se unió en un mismo clamor: recordar, no olvidar, agradecer y seguir adelante.
Luego, el coordinador del grupo expresó:
«Han transcurrido 735 días desde aquel amanecer en el que Israel despertó sumido en el horror.
7 de octubre. El día que cambió la historia. Una fecha que marcó un antes y un después.
Un día que dejó una herida en el alma del pueblo judío.
Ese sábado, el país fue azotado por una violencia inhumana: un ataque terrorista salvaje y premeditado que dejó un rastro de muerte, secuestros y destrucción, sin la menor pizca de compasión.
No fue una guerra provocada, fue el infierno que se instaló en Medinat Israel.
Desde entonces, Israel ha luchado por sobrevivir. El antisemitismo ha resurgido en todo el mundo, y nuevamente se nos señala como culpables por defender nuestro derecho a existir y a vivir en paz.
Esta lucha no es sólo de Israel, es de todo el mundo, de todos aquellos que comprenden que el terrorismo no tiene fronteras.
Los que atacaron a Israel no sólo odian a los judíos: odian la libertad, odian la democracia y odian también la dignidad humana.
Hoy, ante el anunciado rescate de los secuestrados ‘Regreso a su frontera’, sólo nos quedan 72 hs. de fe, cautela e ilusión, y digo ‘ilusión’ porque estamos negociando con terroristas y, sobre todo, mucha esperanza de que ese acuerdo sea cumplido y recobremos esa paz tan ansiada.
Israel continúa de pie. Continúa defendiendo la vida, llorando a sus muertos y repitiendo:
‘Am Israel Jai’ -el pueblo de Israel vive.
‘Anu Am Ejad’ -Somos un solo pueblo, y no olvidamos.
Esta noche rendimos homenaje a todas las víctimas del terrorismo y a nuestros jaialim que dejaron sus cortas vidas defendiendo no sólo a Israel, sino también a todos los judíos del mundo.
Todo empezó en Simjat Torá y quiera D’s que regresen en Simjat Torá y, como en la Torá, nuevamente comenzaremos con el Bereshit y será una nueva vida.
Ojalá sea éste el último Shabat en el que no podamos aún decir Shabat Shalom.
Si este acuerdo se cumple, recuperaremos ese Shalom que tanto anhelamos».
A continuación comenzó el homenaje, con la participación de la cantante Dina Sapollnik, que interpretó canciones desde el inicio de la Mediná hsta la actualidad. Actuaron, también, el Conjunto de Baile AGSHAMA JARIF de CISSAB y la Sra. Martha Wolff, quien intercaló relatos desde los jalutzim hasta la actualidad Israelí.
Con un mensaje claro de resiliencia, el evento combinó momentos de recogimiento con expresiones culturales de vida y resistencia. Porque, a pesar del dolor, seguimos cantando y bailando. Porque la vida, la memoria y la esperanza se entrelazan como un acto de dignidad y desafío frente al horror.

