Esta semana finalizaron las elecciones que definieron la conformación de los nuevos Consejos Directivo, Consultivo, Tribunal de Honor y Revisores de Cuenta, y tengo el inmenso orgullo de haber sido elegido presidente del Directivo.
Quiero agradecerles a mis compañeros de equipo, a mi familia y a cada uno de los casi 1.400 socios que se acercaron a votar, asumiendo una participación activa y protagonista como nunca había visto en tantos años en la institución. Agradezco también a los profesionales y especialmente a todos los voluntarios que fueron parte fundamental para que el proceso electoral se haya desarrollado de manera impecable. A quienes apoyaron nuestras propuestas, sepan que vamos a hacer nuestro máximo esfuerzo por honrar cada uno de los compromisos que planteamos durante la campaña.
A quienes acompañaron a la otra agrupación, sé que tenemos muchísimos denominadores comunes, fuimos competidores circunstanciales, somos amigos y tengo la certeza que nos une la misma pasión por Hebraica. Es tiempo de dejar atrás las divisiones para comenzar a escribir un nuevo capítulo de nuestra maravillosa historia.
Hebraica se prepara para celebrar su próximo 100 años y el presente nos convoca a estar todos juntos. Vamos a trabajar cada día enfrentando los desafíos con realismo y convicción. Conocemos los problemas que nos preocupan y definimos un plan con objetivos concretos y realizables, estableciendo prioridades y plazos.
No son los problemas los que nos definen. Somos herederos de aquellos pioneros que allá por 1926 decidieron crear una institución basada en la cultura, el deporte, la construcción comunitaria, la diversidad y los valores de nuestro pueblo.
Somos orgullosos continuadores de un legado que late en cada encuentro, en cada partido, en cada charla, en cada abrazo y en cada anécdota compartida. Somos parte de una Comunidad que adoptamos como parte de nuestra vida, que elegimos para nuestros hijos y donde queremos ver y crecer a nuestros nietos.
Hebraica es un lugar que nos une crecer y que sigue creciendo con la opinión, las ideas, las sugerencias y el aporte de cada socio. Es el lugar que nos identifica, nos emociona y nos hace sentir parte de un camino compartido.
Hebraica es nuestro lugar y la identidad que compartimos.
Gracias!
Daniel Gurfinkiel
Presidente del Consejo Directivo
Sociedad Hebraica Argentina