Hace unos días tuvimos el placer de recibir en nuestra Sede de Pilar a Christine Folch, Profesora Asociada de Antropología Cultural de la Fundación Bacca en la Universidad de Duke, quien nos brindó una fascinante charla sobre la yerba mate, esa bebida que tanto nos define como argentinos.
Christine, quien estudia la cultura en América Latina, está explorando actualmente la gastronomía latinoamericana y la historia de nuestras bebidas tradicionales, pero hay una que nos interesa más en esta historia: la yerba mate. Sus reflexiones sobre el mate fueron fascinantes y mantuvieron a todos al borde de sus asientos. Pero hubo tres aspectos que hicieron que la charla fuera realmente mágica.
El primero es el carisma de Christine y su enfoque interactivo. Por ejemplo, en un momento, hizo que todos se voltearan hacia la persona al lado y le dijeran «Contale sobre la primera vez que tomaste mate». Luego, algunos miembros del público compartieron sus anécdotas y fue conmovedor, trayendo profundos recuerdos de la infancia de hace décadas.
El segundo aspecto espectacular de la charla fue la degustación. No fue sólo una degustación de mate, sino una degustación de una variedad impresionante de productos hechos a base de yerba mate, desde bebidas de todo tipo saborizadas con mate hasta galletitas. ¡Quién podía imaginarse que el mate se encontraba en la composición de tantos productos!
El tercer aspecto fue la naturaleza humana, personal y emocional de la charla. Éste es el tipo de charla que la inteligencia artificial nunca podría dar: el toque mágico y humano que tuvo. Por ejemplo, Christine tenía una hermosa placa de madera que combinaba el logo de Hebraica con un mate y una bombilla, que presentó a Hebraica como regalo. ¡El público no sabía si estallar en aplausos o en lágrimas de emoción!
Días después de su visita, Christine nos envió un video desde Montevideo, donde se encuentra visitando un museo. Allí descubrió una obra de Pedro Blanes que muestra a Joaquín Lencina tomando mate mientras piensan en el futuro del país. Al ver esta obra, Christine pensó inmediatamente en nosotros y en el tiempo compartido en Hebraica.
Fue un honor para Hebraica que Christine nos honrara con su charla, y es bienvenida a volver a Hebraica cuando quiera. Queremos agradecer a todos y todas por venir a compartir ese momento con nosotros. Fue muy lindo ver el interés y la calidez con la que recibimos a Christine.